Hacer visible lo invisible: ya se trate de resucitar civilizaciones desaparecidas, inventar mundos completamente nuevos o reflejar en imágenes ideas abstractas, las posibilidades de la animación 3D por ordenador y de los efectos visuales son ilimitadas.

Desde la visualización de un modelo arquitectónico hasta poder echar un vistazo dentro del cerebro humano: prácticamente no hay nada que no se pueda hacer y todo siempre según mejor convenga a la historia que queremos contar.